En las últimas décadas, muchas Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) han pasado a considerar la auditoría de rendimiento como una de sus principales tareas. Las auditorías de rendimiento amplían el papel de una EFS de auditor público principal a juez, jurado e incluso a consultor de gestión. La INTOSAI ha promovido y promueve la auditoría de rendimiento como método para comprobar la economía, la eficacia y la eficiencia de la política gubernamental (“las 3 E”), además de como medio para reforzar la rendición de cuentas y la transparencia de la Administración.
La gestión de la calidad es vital para las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS), tanto en el trabajo de auditoría como en los informes de rendimiento. En los últimos años, hemos hecho grandes progresos en el aumento de los esfuerzos de presentación de informes de rendimiento a través del Marco de Medición del Rendimiento de las EFS (MMR EFS).
Tomar decisiones de planificación bien fundadas en una fase temprana del proceso de auditoría es clave para completar las auditorías a tiempo. Muchos equipos utilizan información histórica para determinar cuánto durará una auditoría. Pero cada auditoría y cada organización auditora es diferente, por lo que es imposible…