Tres conceptos erróneos en torno a la independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores
Por Vincent Frigon
Independencia: dícese de lo que precisan las Entidades Fiscalizadoras Superiores para poder desempeñar su función vital de promover la transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública. En muchos casos, sin embargo, ésta se ve comprometida por la injerencia política. Entonces, ¿cuáles son las estrategias más efectivas para salvaguardarla? Aquí, a juzgar por las investigaciones realizadas, puede que tengamos algunos conceptos erróneos de la efectividad de las medidas a adoptar en torno a este tema crucial.
Concepto erróneo n.o 1: El dinero compra voluntades
Hay factores socioeconómicos, como el producto interior bruto, que, efectivamente, pueden influir en la capacidad de un gobierno para asignar recursos suficientes a la EFS. Pero la suposición de que la independencia de una EFS depende sobre todo del nivel de ingresos de una administración es un concepto erróneo, a tenor del Índice de Independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores del Banco Mundial, elaborado a partir del estudio de 118 países. Como se aprecia en sus resultados, muchas EFS de países de renta baja han logrado mejores puntuaciones que sus homólogas en estados más ricos, lo que apunta a que la independencia es más bien una cuestión de elección y de prioridades1.
Los gobiernos con voluntad de fortalecer a sus EFS siempre disponen de la posibilidad de promulgar una legislación robusta, que garantice su independencia e incluya leyes que definan sus atribuciones, su mandato y su protección frente a la interferencia gubernamental o política. Así, permitirían y alentarían a esta institución a desmarcarse del poder Ejecutivo, excepto cuando sea necesario para su labor, y fomentarían la objetividad.
En Sudáfrica, por ejemplo, la función de la EFS está recogida en la Constitución del país desde su creación en 1911. Cuando en 1994 entró en vigor la nueva Constitución, el papel y las responsabilidades del Auditor General de Sudáfrica (AGSA; la EFS de Sudáfrica) fueron ampliados en pos del cumplimiento del mandato constitucional de la institución. Paralelamente, «la institución ganó en independencia y fue desligada del sector público, por lo que no está sujeta a ninguna norma o regulación de la función pública», en palabras de Harold Maloka, portavoz de la EFS de Sudáfrica2. Esta independencia estructural faculta a la institución para regirse en virtud de una ley propia, la Ley de Auditoría Pública (Public Audit Act, 2004; PAA), lo que incrementa su autonomía. Con arreglo al Índice del Banco Mundial, la EFS de Sudáfrica es de las pocas EFS que disfrutan de plena independencia en el desempeño de su mandato de auditoría.
Concepto erróneo n.o 2: Una autopista asfaltada no tiene baches
Otro concepto erróneo es que la independencia legal es sinónimo de independencia real. Un marco legal sólido es como una autopista: te puede agilizar el viaje, y mucho, pero los obstáculos –los baches–, siguen estando ahí y pueden frenar tu avance. En el día a día de las EFS, la independencia de facto es susceptible de verse comprometida por las presiones políticas, una financiación insuficiente o un acceso restringido a la información. Y, como pone de relieve una revisión bibliográfica de la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI, la literature review by the INTOSAI Development Initiative, a ello se pueden sumar otros problemas a los que tienen que hacer frente estas instituciones, como la escasez de personal, el no acatamiento de sus recomendaciones o una falta de credibilidad que obstaculiza su capacidad para impulsar cambios de calado3. Para poder cumplir su misión adecuadamente, las EFS dependen, además, del apoyo de diversas partes interesadas, como son el Parlamento, la sociedad civil o los medios de comunicación. En Sudáfrica, sin ir más lejos, el Parlamento apoya a la EFS a través de la Comisión Permanente del Auditor General (Standing Committee on the Auditor General; SCoAG).
Concepto erróneo nº 3: La independencia y el compromiso no son compatibles
Entre algunos reguladores de instituciones públicas prevalece el concepto erróneo de que las EFS se deberían mantener totalmente aisladas de las partes interesadas a fin de mitigar posibles sesgos políticos. No obstante, el hecho de fomentar un compromiso ecuánime con la sociedad civil, el Parlamento y las organizaciones internacionales es precisamente lo que potencia la independencia y la efectividad de estas instituciones. Los políticos no deberían percibir a las EFS como sus adversarios, sino como aliados imparciales que, a través de su labor fiscalizadora, buscan mejorar los servicios y los programas en beneficio de la ciudadanía. Y para los funcionarios electos esta colaboración también puede tener sus aspectos positivos, siempre y cuando no interfieran en los procesos de auditoría.
Con el fin de disipar esa sensación de amenaza que tienen los gobiernos, se anima a las EFS a una interacción más asidua con las partes interesadas, a efectos de aclarar sus funciones y responsabilidades y hacer más transparente su trabajo. Una actitud abierta ayuda a generar confianza y gestionar las expectativas. Así, en Sudáfrica, la EFS ha desarrollado su propio sistema para afrontar desafíos como la resistencia o la no cooperación por parte de los departamentos gubernamentales en las auditorías. Como remarca Maloka, «aunque existen diversos mecanismos parlamentarios de supervisión legislativa que protegen a la EFS de Sudáfrica en el cumplimiento de su mandato, entre ellos, la Ley de Auditoría Pública de 2004 (PAA) y la Comisión Permanente del Auditor General (SCoAG), la EFS ha forjado, a lo largo de los años, un enfoque cooperativo y de desarrollo para con sus auditados». Este enfoque no solo rebaja las tensiones, sino que fomenta el diálogo productivo entre los auditores y las entidades gubernamentales y, de este modo, reafirma la importancia de la cooperación en aras de un objetivo común: la prestación efectiva de servicios a la ciudadanía.
La colaboración con los medios de comunicación constituye otra herramienta fundamental en el fortalecimiento de la independencia. Aunque la información publicada no siempre se ajusta a las posiciones de las EFS, los medios de comunicación desempeñan un papel esencial divulgando los hallazgos de auditoría y motivando a los cargos electos a tomar nota de ellos. A menudo, los reguladores de instituciones públicas temen que permitir una comunicación entre EFS y periodistas pueda hipotecar el respaldo público a los políticos, máxime si los casos de mala gestión se convierten en noticia de primera plana. Pero los legisladores más veteranos saben que este tipo de informaciones también pueden servir para ensalzar su imagen pública, en la medida en que se muestren receptivos a la problemática e implementan activamente las recomendaciones.
Por otra parte, los términos utilizados en la cobertura mediática también son un indicador del grado de independencia de la EFS. Es lo que a menudo se observa en Sudáfrica, según el experto Herman de Jager. Tal y como escribió4, la EFS de Sudáfrica «está preparada para poner en conocimiento del público los casos de mala gestión y las insuficiencias registradas en las instituciones gubernamentales, lo que demuestra, además, que, debido a su independencia, el Auditor General no rehúye la confrontación con las instituciones del Estado y el Gobierno».
Vincent Frigon es experto en Comunicación y trabaja actualmente para la Oficina del Auditor General de Canadá. En 2025, cuando se escribió este artículo, trabajaba para la Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI en Madagascar.
Este artículo apareció publicado por primera vez en SAI Monitor.
Notas al pie:
- Banco Mundial. 2021. Índice de Independencia de las Entidades Fiscalizadoras Superiores: Informe de síntesis general 2021. Unidad de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones (EFI). © Banco Mundial. http://hdl.handle.net/10986/36001 Licencia: CC BY 3.0 IGO. ↩︎
- Entrevista por correo electrónico con el autor. Auditor General de Sudáfrica. 23 de julio de 2025. Permiso para publicar el artículo en la Revista de la INTOSAI concedido el 25 de septiembre de 2025. ↩︎
- Iniciativa de Desarrollo de la INTOSAI. 2021 SAI Independence: Literature Review On Supreme Audit Institution Independence. 17 páginas. ↩︎
- De Jager, Herman. Editorial: The Auditor General. Auditing SA. Verano de 2006/7. Internet: https://repository.up.ac.za/server/api/core/bitstreams/3c9125f2-f7e9-480f-8f75-c71ea6df53e6/content ↩︎